CBD y gatos con Enfermedad Inflamatoria Intestinal y problemas estomacales
David ReichActualizado:En resumen:
La EII felina es una inflamación crónica del intestino que causa vómitos, diarrea y pérdida de peso, y requiere diagnóstico veterinario para diferenciarla de otras patologías o del SII. El manejo se basa en dieta rica en proteína animal altamente digestible, control de estrés, medicación y, en algunos casos, suplementos como vitamina B12, probióticos y aceite de CBD específico para gatos. El CBD debe elegirse con buen etiquetado, análisis de laboratorio y bajo asesoramiento veterinario, como apoyo complementario dentro de un plan integral y supervisado.
La EII (enfermedad inflamatoria intestinal), o en inglés IBD (inflammatory bowel disease), es un nombre general que se utiliza para describir varias dolencias crónicas que están causadas por la inflamación del tracto digestivo. En el caso de los gatos, las células inflamatorias se infiltran en las paredes de su tracto digestivo. Esto, a su vez, engrosa las paredes del tracto gastrointestinal y altera su capacidad para digerir y absorber los alimentos. La enfermedad puede afectar a gatos de cualquier edad. Sin embargo, los gatos de mediana y avanzada edad corren más riesgo que los más jóvenes. Sin tratamiento, la EII puede volverse progresiva y afectar seriamente a su calidad de vida (1).
En medicina felina, la EII se considera una de las causas crónicas más frecuentes de vómitos y diarrea, y suele confundirse con otras patologías digestivas como alergias alimentarias, infecciones o incluso linfoma intestinal. Por eso, es importante no autodiagnosticar y acudir siempre al veterinario para descartar otras causas antes de asumir que se trata de EII (2).
La EII se caracteriza por brotes y periodos de relativa estabilidad. Algunos gatos pueden pasar semanas con síntomas mínimos y, de repente, sufrir episodios de diarrea intensa o vómitos. Estos brotes pueden relacionarse con cambios en la dieta, episodios de estrés, infecciones intercurrentes o modificaciones en el entorno del animal.
Aunque la EII no tiene cura definitiva, sí se puede manejar con una combinación de cambios dietéticos, tratamientos médicos, apoyo nutricional y, en algunos casos, el uso de complementos como el aceite de CBD específicamente formulado para gatos. El objetivo es reducir la inflamación, mejorar la absorción de nutrientes y mantener al gato cómodo y con un peso adecuado (1)(3).
Además del control digestivo, es importante vigilar el estado general del gato: hidratación, brillo del pelaje, apetito, nivel de actividad y cambios en el comportamiento, ya que un gato con dolor abdominal crónico puede mostrarse más irritable, esconderse más o interactuar menos con la familia.

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La EII en gatos es una inflamación crónica del intestino que altera la digestión y la absorción de nutrientes, pero puede controlarse con diagnóstico veterinario y un plan de manejo adecuado.
¿Qué causa la EII en los gatos?
Se desconoce la razón exacta por la que los gatos padecen la enfermedad inflamatoria intestinal. Sin embargo, los veterinarios sospechan que podría estar causada por la inflamación derivada de una interacción entre las infecciones bacterianas, el sistema inmunitario, la dieta y el desequilibrio de las poblaciones bacterianas en los intestinos de los gatos (disbiosis). También se cree que el entorno, el estrés crónico y determinados factores genéticos desempeñan un papel en el agravamiento de la enfermedad (2)(3).
Otros expertos en salud animal también han relacionado la EII de los gatos con la de los perros y los seres humanos y han llegado a la conclusión de que las anomalías genéticas también pueden desempeñar un papel en el desarrollo de la enfermedad en los felinos. Algunas razas parecen tener cierta predisposición a problemas digestivos crónicos, y en muchos casos la EII se asocia a respuestas inmunitarias exageradas frente a componentes normales de la dieta o la flora intestinal.
La causa de la EII felina es multifactorial e implica sistema inmunitario, microbiota intestinal, genética, alimentación y entorno, por lo que no suele haber un único desencadenante claro.
¿Cuáles son los síntomas de la EII en los gatos?
Algunos signos comunes de la enfermedad inflamatoria intestinal en los gatos son el letargo, heces con sangre, disminución del apetito, vómitos, diarrea y pérdida de peso inexplicable. También pueden aparecer pelaje opaco, ruidos intestinales aumentados (borborigmos), flatulencias y malestar abdominal. La frecuencia de estos signos, así como la gravedad de la afección, depende de la parte del tracto gastrointestinal afectada y del tiempo que lleve activa la inflamación (1)(2).
Si se inflama el intestino grueso, la afección se denomina colitis. En cambio, si se inflama el estómago, la afección se conoce como gastritis. Si el problema está en el intestino delgado, se trata de una enteritis. Si la afección afecta al estómago o las partes superiores del intestino delgado están inflamadas, el gato puede experimentar vómitos repetidos, arcadas y náuseas. Sin embargo, las infecciones o inflamaciones de la parte inferior del intestino delgado y del colon suelen provocar diarrea y heces con sangre o moco.
En casos crónicos, la EII puede derivar en malabsorción de nutrientes, deficiencias vitamínicas (como la vitamina B12 o cobalamina), deshidratación y deterioro general. Por ello, la intervención temprana y el seguimiento periódico con el veterinario son fundamentales para evitar complicaciones.
La diferencia entre la EII y el SII
SII significa síndrome del intestino irritable. Comparte algunos nombres y síntomas con la EII. Sin embargo, hay sutiles diferencias en sus síntomas. En primer lugar, el SII es una afección no inflamatoria, a diferencia de la enfermedad intestinal inflamatoria. En segundo lugar, el SII no está clasificado como una verdadera enfermedad, sino como un trastorno funcional, como el síndrome de fatiga crónica. Esto significa que estos síntomas no tienen una causa estructural identificable en el intestino (2).
Algunos síntomas del SII en los gatos son el estreñimiento, los calambres y la diarrea. Todos estos síntomas pueden encontrarse en la EII con el añadido de los síntomas comentados anteriormente. En el caso de la diarrea, el SII puede tener poco volumen con respecto a la EII (la diarrea se define por el volumen de las heces). Antes de acudir al médico veterinario es posible diferenciar los dos problemas observando la presencia o ausencia de signos sistémicos como pérdida de peso, sangre en heces o vómitos persistentes, que son más típicos de EII que de SII (3).
El SII es un trastorno funcional sin inflamación visible, mientras que la EII implica inflamación crónica del intestino y suele acompañarse de pérdida de peso y alteraciones más graves.
¿Cuál es la mejor alimentación para los gatos con EII?
Los gatos con EII son menos tolerantes a varios ingredientes en comparación con otros felinos, especialmente a todo lo que no se pueda describir como una dieta carnívora. Por lo tanto, hay que dar al gato muchas proteínas fácilmente digeribles de origen animal. Estas proteínas deben tener al menos un 87% de proteínas digeribles. Además, hay que asegurarse de que obtenga ácidos grasos omega 3 de la grasa animal, ya que estos pueden tener un efecto antiinflamatorio natural sobre la mucosa intestinal (4).
Sin embargo, hay que evitar los aditivos alimentarios inflamatorios, como el azúcar, los aromas, los colorantes artificiales y otros ingredientes de relleno habituales en la comida para gatos. Muchos gatos con EII se benefician de dietas de ingredientes limitados, dietas hipoalergénicas o dietas con proteínas novedosas (como pato, conejo o pavo) para reducir el riesgo de reacciones adversas al alimento. Los productos que contienen ácidos grasos naturales, como los de CBD formulados para mascotas, son bien tolerados por algunos gatos, siempre que se introduzcan de forma gradual y bajo supervisión veterinaria (4).
Las proteínas de alta digestibilidad son proteínas procedentes de carne animal mínimamente procesada. Esto descarta efectivamente otras fuentes de proteínas como la soja, la patata, los guisantes y el gluten de maíz, que suelen estar más presentes en piensos de menor calidad y pueden resultar irritantes para algunos gatos sensibles. El gato también puede necesitar una inyección de vitamina B12, ya que el cuerpo no es capaz de absorber muchas vitaminas en presencia de inflamación intestinal prolongada (1)(3).
Los gatos con EII suelen mejorar con dietas ricas en proteína animal altamente digestible, pocos ingredientes, sin aditivos artificiales y, en algunos casos, con apoyo de ácidos grasos omega 3 y suplementación de vitamina B12.
¿Es el CBD para mascotas seguro para un gato con EII?
CBD es la forma abreviada de cannabidiol, un compuesto químico derivado de la planta de cáñamo. El cáñamo tiene otros compuestos, como el THC (delta-9-tetrahidrocannabinol). Sin embargo, a diferencia del THC, el CBD no es psicoactivo. Por lo tanto, la mayoría de los gobiernos del mundo no clasifican el aceite de CBD con bajo contenido de THC como una sustancia restringida. Como el aceite de CBD carece de propiedades psicoactivas, su uso, en formulaciones específicas para animales, se considera generalmente seguro para los gatos cuando se administra en dosis adecuadas (5).
El CBD interactúa con el sistema endocannabinoide, que también está presente en los gatos, y se investiga su posible papel en la modulación de la inflamación, el dolor y la respuesta al estrés. Contiene una gran cantidad de ácidos grasos naturales, por lo que suele ser bien tolerado incluso por algunos gatos con EII. Sin embargo, la elección de los productos de CBD es muy importante, ya que no hay normas oficiales universales que cubran las formulaciones individuales de aceite de CBD para mascotas, y la calidad puede variar mucho entre fabricantes (5)(6).
Es esencial utilizar siempre productos específicamente formulados para gatos, con niveles de THC apropiadamente bajos, procedentes de fabricantes que ofrezcan transparencia total en sus ingredientes y análisis de laboratorio. Además, el CBD nunca debe sustituir el tratamiento veterinario convencional de la EII, sino considerarse, cuando el profesional lo cree oportuno, como un apoyo complementario.
¿Qué tipos de CBD para gatos hay en el mercado?
Aunque todos los productos de CBD se derivan de lo mismo, tienen características diferentes debido al número de ingredientes y al tipo de extracto utilizado (aislado, de espectro completo o de amplio espectro). La presentación y la concentración también influyen en cómo se administran y cómo los toleran los gatos.
Aceite de CBD para gatos
El aceite de CBD para gatos es un aceite de CBD que ha sido filtrado de todas las ceras terpénicas y otros subproductos, que podrían ser perjudiciales para tu gato. Está enriquecido con vitaminas y aromas naturales, para hacerlo más atractivo para los gatos. En algunos casos, se utilizan aceites portadores suaves, como aceite de pescado o de salmón, que aportan ácidos grasos omega 3 adicionales y suelen ser bien aceptados por el paladar felino.
Golosinas de CBD para gatos
Golosinas infusionadas con CBD, especialmente formuladas para adaptarse a la dieta del gato. Estas golosinas suelen tener una dosis de CBD ya medida por pieza, lo que facilita la administración, pero es fundamental revisar también el resto de ingredientes para asegurarse de que no contengan azúcares, cereales o aditivos que puedan irritar el aparato digestivo de un gato con EII.
¿Cómo encontrar el aceite de CBD adecuado para gatos con problemas estomacales?
Dado que existen diferentes productos de CBD, es importante elegir el CBD para mascotas que sea mejor tolerado por tu gato. La elección del CBD para mascotas se basa en los siguientes factores: la calidad del extracto, el tipo de aceite portador, la concentración de CBD, la ausencia de contaminantes (metales pesados, pesticidas o disolventes) y la experiencia previa de tu gato con determinados ingredientes.
Gravedad de la EII
En el caso de los gatos con EII grave, los propietarios deben tener mucho cuidado al elegir el CBD para mascotas. Presta atención a la lista de ingredientes y asegúrate de que no hay nada que haya demostrado previamente que puede alterar el estómago de tu gato. Los estudios han demostrado que los ácidos grasos ayudan a reducir la inflamación y a mejorar la absorción de los alimentos. Por lo tanto, los aceites de CBD que contienen ácidos grasos pueden ser una buena opción como apoyo complementario, siempre que el veterinario lo apruebe (4)(5).
Mira el etiquetado
No compres productos de CBD para mascotas que hagan declaraciones médicas poco creíbles, como “cura la EII” o “sustituye la medicación”. En lugar de ello, mira la lista de ingredientes y decide si tu gato puede tolerar el producto. Asegúrate de que la etiqueta del producto de CBD para mascotas indica la cantidad de THC disponible, la concentración de CBD por mililitro o por golosina y la presencia de otros cannabinoides o terpenos. Un buen etiquetado también debe incluir instrucciones de uso y el número de lote.
Mira los informes de laboratorio
Un informe de laboratorio sobre todos los productos de CBD describe los compuestos presentes. Esto permite saber si se está comprando CBD aislado, de espectro completo o de amplio espectro para mascotas. El informe del laboratorio (a menudo llamado certificado de análisis o COA) debería estar disponible en el sitio web del fabricante del aceite de CBD y tener una fecha de publicación reciente. En él se indican los niveles de CBD, THC, otros cannabinoides y el resultado de las pruebas de contaminantes, lo que aporta una capa extra de seguridad para tu gato (6).
Consulta con tu médico veterinario sobre el aceite de CBD
Al igual que con cualquier alimento o suplemento nuevo que se le dé a tu mascota, debes hablar con el médico veterinario si estás pensando en darle CBD a tu gato. La mayoría de los médicos veterinarios conocen el aceite de CBD y estarán encantados de dar instrucciones sobre su uso, advertirte sobre posibles interacciones con medicamentos (como corticoides o inmunosupresores) y ayudarte a integrar el CBD en el plan global de manejo de la EII, si consideran que puede ser beneficioso (5).
Elige siempre CBD específico para gatos, con buen etiquetado y análisis de laboratorio, y consulta con tu veterinario, especialmente si tu gato tiene EII moderada o grave o toma otros medicamentos.
¿Cómo dar productos de CBD a tu gato?
Los propietarios de gatos pueden darles productos de CBD en forma de aceite de CBD para gatos, tinturas o comida para gatos con infusión de CBD. Aunque no hay una dosis exacta universalmente aceptada para los productos de CBD para gatos, es importante empezar con una dosis baja de unas pocas gotas al día durante unas dos semanas antes de aumentarla gradualmente, siempre siguiendo las indicaciones del veterinario y observando la respuesta del animal.
La forma más habitual de administración consiste en depositar las gotas de aceite de CBD directamente en la boca, sobre todo en la zona de las encías, o mezclarlas con una pequeña cantidad de comida húmeda muy apetitosa para asegurar que el gato la ingiere. Es recomendable anotar en un diario la dosis, la frecuencia y cualquier cambio en el apetito, el comportamiento, la calidad de las heces o la frecuencia de los vómitos, para poder compartir esta información con el veterinario y ajustar la pauta si es necesario (5).
¿Existen remedios naturales para la EII?
Existen varios métodos para aliviar a los gatos con EII. Estos enfoques naturales no sustituyen los tratamientos veterinarios convencionales, pero pueden complementarlos en determinados casos y siempre deben introducirse bajo supervisión profesional.
- Acupuntura
La acupuntura para gatos ayuda a tratar los problemas del sistema nervioso. Al igual que en los seres humanos, la acupuntura ayuda a reducir la inflamación y puede favorecer la regulación del dolor y del estrés, dos factores que influyen en la gravedad de los síntomas digestivos. Algunos estudios en medicina veterinaria sugieren que la acupuntura puede ser útil como terapia complementaria en trastornos gastrointestinales crónicos (7).
- Dietas de carne cruda
Los gatos con EII son capaces de digerir y absorber la mayoría de los nutrientes de las dietas de carne cruda. La carne cruda también ayuda a los gatos con sensibilidad a la mayoría de los ingredientes incluidos en los alimentos comerciales. Sin embargo, este tipo de dietas debe formularse cuidadosamente con ayuda de un veterinario o nutricionista animal, ya que una dieta cruda mal equilibrada puede causar deficiencias nutricionales y existe el riesgo de contaminación bacteriana si no se maneja adecuadamente (4).
Además de estas opciones, algunos veterinarios pueden recomendar probióticos específicos para gatos, suplementos de fibra soluble o cambios graduales de dieta para apoyar el equilibrio de la microbiota intestinal y mejorar la consistencia de las heces. Todos estos ajustes deben hacerse de manera lenta y controlada para evitar empeorar los síntomas.
¿Puedes usar estos remedios mientras le das aceite de CBD a tus gatos?
No se ha demostrado que el CBD interfiera de forma significativa con los remedios naturales mencionados anteriormente para la EII en los gatos, como la acupuntura o determinados ajustes dietéticos. Sin embargo, cada gato es diferente y puede reaccionar de forma única a la combinación de varios tratamientos. Por lo tanto, si notas algún efecto no deseado, suspende el uso del aceite de CBD y ponte en contacto con tu veterinario para valorar la situación (5)(7).
Lo ideal es que todas las terapias que reciba tu gato (medicación convencional, dieta, suplementos, CBD y terapias complementarias) estén coordinadas por el mismo profesional o equipo veterinario, para evitar solapamientos innecesarios y posibles interacciones.
Conclusión
La EII felina puede agravarse si no se trata en una fase temprana. Es importante que acudas al veterinario en cuanto veas los síntomas, para que realice un diagnóstico adecuado, descarte otras enfermedades y establezca un plan de tratamiento que incluya dieta, medicación, suplementos y seguimiento periódicos (1)(2).
Si decides dar CBD a un gato que padece EII, asegúrate de comprobar la lista de ingredientes para ver si hay alguno que pueda irritar el estómago de tu gato, de solicitar siempre informes de laboratorio actualizados y de comentar la decisión con tu veterinario. De esta forma, el CBD puede integrarse, si es apropiado, como parte de un enfoque integral destinado a mejorar el confort digestivo, reducir la inflamación y contribuir al bienestar general de tu compañero felino.
Fuentes
- Inflammatory Bowel Disease in Cats – J.E. Simpson – Merck Veterinary Manual – https://www.merckvetmanual.com
- Chronic Gastrointestinal Disease in Cats – A. German – BSAVA Companion / British Small Animal Veterinary Association – https://www.bsava.com
- WSAVA Guidelines for the Diagnosis and Management of Chronic Gastrointestinal Signs in Dogs and Cats – E.J. Hall et al. – Journal of Small Animal Practice / WSAVA – https://www.wsava.org
- Nutritional Management of Gastrointestinal Diseases in Cats – D.A. Laflamme – Purina Institute / Veterinary Focus – https://www.purinainstitute.com
- Cannabinoids in Veterinary Medicine: Is There Evidence to Support the Use of Cannabidiol in Dogs and Cats? – K. Kogan – Journal of the American Holistic Veterinary Medical Association – https://www.ahvma.org
- Quality and Labeling of Cannabidiol Products for Animals – A. Wakshlag – Frontiers in Veterinary Science – https://www.frontiersin.org
- Integrative Veterinary Care: Acupuncture and Gastrointestinal Disorders – N. Robinson – American Academy of Veterinary Acupuncture – https://www.aava.org

