Revisión de literatura

Esclerosis múltiple

Revista

Frontiers in Neurology, 9, 2018 DOI:10.3389/fneur.2018.00183, ISSN=1664-2295

Nombre del estudio

Cannabidiol para mejorar la movilidad en personas con esclerosis múltiple.

Autores

Thorsten Rudroff and Jacob Sosnoff

¿Puede el CBD Ayudar a Mejorar la Movilidad en Personas con Esclerosis Múltiple?

Actualizado:

La Esclerosis Múltiple (EM) es una enfermedad crónica del sistema nervioso central que afecta el cerebro y la médula espinal, lo que causa problemas con el control muscular, el equilibrio, la coordinación y la visión. Se estima que afecta a más de 2,3 millones de personas en todo el mundo (1). Los síntomas pueden ser bastante graves e incluyen dolor, rigidez muscular, cansancio, depresión, espasticidad y dificultades para caminar. Estos síntomas pueden dificultar que las personas con EM se muevan y realicen tareas cotidianas, influyendo negativamente en su autonomía y calidad de vida.

A pesar de los avances en el tratamiento convencional, como los fármacos modificadores de la enfermedad y la fisioterapia, no existe una cura para la EM, y muchos pacientes no logran un control completo de sus síntomas. Por ello, muchas personas recurren a terapias complementarias o alternativas como el cannabis medicinal en busca de alivio añadido al tratamiento pautado por su neurólogo (2).

Dentro de la planta de cannabis se encuentran más de un centenar de cannabinoides. Entre ellos, el Cannabidiol (CBD) ha ganado especial atención por no ser psicoactivo (no “coloca”) y por su potencial perfil de seguridad más favorable frente al tetrahidrocannabinol (THC). Estudios preliminares sugieren que el CBD podría modular la inflamación, la percepción del dolor y la espasticidad, factores estrechamente relacionados con la movilidad en personas con EM (3).

En este contexto, surge la pregunta clave: ¿podría el CBD ayudar a mejorar la movilidad y el día a día de quienes viven con Esclerosis Múltiple? Comprender qué dice la evidencia científica disponible es esencial antes de considerar su uso.

Este artículo se basa en un estudio realizado por Thorsten Rudroff y Jacob Sosnoff, investigadores apasionados por encontrar nuevas formas de ayudar a las personas con EM. Ellos analizan la literatura científica existente y plantean que el Cannabidiol (CBD), un compuesto encontrado en el cannabis, podría ser revolucionario para las personas con EM, especialmente en relación con la movilidad y la fatiga.

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Principales Conclusiones

  • El CBD puede ayudar a reducir síntomas como la fatiga, el dolor y la rigidez muscular, lo que podría traducirse en una mejor movilidad y mayor tolerancia al esfuerzo en personas con EM (3)(4).
  • El CBD podría potencialmente complementar o, en algunos casos, reducir la necesidad de ciertos medicamentos recetados (como algunos analgésicos u otros fármacos sintomáticos), lo que disminuiría la carga de efectos secundarios. Esto siempre debe hacerse bajo supervisión médica.
  • Existen formulaciones farmacéuticas basadas en cannabinoides, como el spray oromucosal combinado de THC:CBD, que ya se utilizan en algunos países para tratar la espasticidad asociada a la EM (4).
  • A pesar de los posibles beneficios, existen preocupaciones sobre el estatus legal del cannabis, el estigma social, la calidad y pureza de los productos de CBD disponibles en el mercado y la posible dependencia asociada con el uso de medicamentos que contienen THC.
  • La evidencia, aunque prometedora, todavía es limitada; se necesitan más ensayos clínicos bien diseñados para confirmar la eficacia y seguridad del CBD en la EM a largo plazo (1)(3).
📋 En resumen

Los estudios actuales sugieren que el CBD podría aliviar síntomas clave de la EM relacionados con la movilidad, pero la evidencia aún es preliminar y siempre debe considerarse dentro de un plan de tratamiento supervisado por un especialista.

Metodología del estudio sobre CBD y EM

Los investigadores realizaron una revisión exhaustiva de estudios existentes sobre los efectos del CBD en los síntomas de la EM, especialmente en aquellos que influyen de forma directa o indirecta en la movilidad, como el dolor, la espasticidad, la inflamación y la fatiga. Analizaron datos procedentes de ensayos clínicos, estudios observacionales y trabajos preclínicos en modelos animales, centrándose en el impacto del CBD en la movilidad de personas con EM (1)(3).

Además de los resultados sobre la mejoría de síntomas, también revisaron información sobre dosis empleadas, vías de administración (aceites, cápsulas, sprays orales, combinaciones con THC), duración de los tratamientos y características de los pacientes incluidos (tipo de EM, nivel de discapacidad, tratamiento de base, etc.). Esta aproximación permite tener una visión más global de cómo podría encajar el CBD en el manejo integral de la enfermedad.

Los investigadores también consideraron de forma específica los posibles efectos secundarios y riesgos asociados con el uso de CBD, tales como somnolencia, sequedad de boca, interacciones con otros fármacos y posibles alteraciones en pruebas de función hepática descritas en algunos estudios (5). Evaluar estos aspectos es clave para determinar si el cannabinoide es seguro y qué precauciones deben tomarse.

📋 En resumen

El trabajo de Rudroff y Sosnoff no es un único ensayo clínico, sino una revisión de la literatura científica que analiza qué se sabe hasta ahora sobre el efecto del CBD en los síntomas de la EM, especialmente aquellos relacionados con la movilidad.

¿Cómo podría el CBD mejorar la movilidad?

La movilidad en personas con EM se ve afectada por múltiples factores: la espasticidad (rigidez muscular), el dolor neuropático, la fatiga intensa, la alteración del equilibrio y la debilidad muscular. El CBD no actúa sobre un único síntoma, sino que podría influir en varias de estas áreas al mismo tiempo, lo que explicaría su potencial beneficio.

Algunas investigaciones sugieren que el CBD podría:

  • Modular la respuesta inflamatoria en el sistema nervioso central, ayudando a reducir procesos inflamatorios que contribuyen al daño neuronal (3).
  • Actuar sobre receptores implicados en la percepción del dolor, reduciendo el dolor neuropático y mejorando el confort al caminar o mantenerse de pie (4).
  • Atenuar la espasticidad muscular y los espasmos, facilitando movimientos más fluidos y menos dolorosos.
  • Contribuir a una mejor calidad del sueño y a una reducción del estrés y la ansiedad, factores que pueden agravar la percepción de fatiga y el rendimiento físico diario (2)(5).

Cuando estos síntomas se reducen, algunas personas con EM pueden experimentar una mejora en su capacidad para caminar distancias más largas, permanecer de pie durante más tiempo o realizar actividades cotidianas con menos ayuda. Sin embargo, la magnitud de la mejoría varía mucho entre individuos, y no todas las personas responden de la misma manera.

📋 En resumen

El CBD no “cura” la EM, pero podría aliviar varios síntomas (dolor, espasticidad, fatiga y problemas de sueño) que afectan de forma directa a la movilidad y a la autonomía diaria.

Posibles Implicaciones para las personas con EM

Si el CBD realmente puede ayudar a mejorar la movilidad en personas con EM, podría mejorar significativamente su calidad de vida. Menos dolor, menos rigidez y menor fatiga pueden significar más independencia, mayor participación en actividades sociales y laborales, y una sensación de control más grande sobre la propia enfermedad (2)(4).

Además, el CBD podría reducir la necesidad de ciertos medicamentos sintomáticos que, aunque eficaces, a menudo presentan efectos secundarios importantes, como somnolencia excesiva, mareos o riesgo de dependencia. Por ejemplo, algunos pacientes con EM utilizan fármacos opioides para el dolor o relajantes musculares potentes para la espasticidad; si el CBD permitiera disminuir las dosis de estos tratamientos, el perfil global de seguridad podría ser más favorable (3)(5). Esto no significa sustituir la medicación por cuenta propia, sino explorar, junto con el especialista, posibles ajustes.

En países donde existen preparados farmacéuticos de cannabinoides autorizados para la EM, el uso regulado y controlado de estas terapias ha abierto la puerta a nuevas líneas de investigación y a un cambio de percepción sobre el rol del cannabis medicinal en enfermedades neurológicas crónicas (4). Con todo, es importante diferenciar entre productos médicos estandarizados y productos de CBD de libre venta, que pueden presentar variabilidad en concentración, pureza y etiquetado.

📋 En resumen

Si se confirma su eficacia, el CBD podría convertirse en un complemento útil al tratamiento convencional de la EM, ayudando a mejorar la movilidad y reduciendo la carga de algunos fármacos sintomáticos, siempre bajo control médico.

Limitaciones y precauciones

El estudio reconoce que se necesita más investigación para confirmar los beneficios del CBD para personas con EM. La mayoría de los datos proceden de estudios con tamaños de muestra relativamente pequeños, duraciones limitadas y, en ocasiones, combinando CBD con THC, lo que dificulta atribuir los efectos exclusivamente al Cannabidiol (1)(3).

El estatus legal del cannabis y el estigma social asociado con su uso también plantean desafíos. La regulación del CBD y de los productos con cannabinoides varía entre países, e incluso entre regiones dentro de un mismo país. Esto puede limitar el acceso a productos de calidad farmacéutica y fomentar el uso de suplementos de procedencia poco clara, con posibles contaminantes o concentraciones inexactas (2).

Además, aunque el CBD se considera en general bien tolerado, no está exento de riesgos. Puede provocar somnolencia, malestar gastrointestinal o cambios en el apetito, y existe la posibilidad de interacciones con otros medicamentos de uso frecuente en la EM, como antiepilépticos, anticoagulantes o algunos antidepresivos (5). Por ello, es esencial informar siempre al médico antes de introducir productos con CBD.

📋 En resumen

La evidencia sobre CBD y EM es prometedora pero aún limitada; su uso requiere precaución, productos de calidad y, sobre todo, la supervisión de un profesional sanitario que conozca el historial del paciente.

Conclusión

Aunque el CBD muestra promesa como tratamiento complementario para los síntomas de la EM, especialmente en lo relativo al dolor, la espasticidad, la fatiga y, de forma indirecta, la movilidad, es importante que las personas que consideren su uso consulten siempre con un profesional médico, preferiblemente su neurólogo o un especialista en dolor. Solo así se puede valorar de manera individualizada la conveniencia, las dosis, posibles interacciones y el tipo de producto más adecuado.

Se necesita más investigación clínica de alta calidad para comprender completamente los posibles beneficios y riesgos del CBD en la Esclerosis Múltiple, definir mejor qué perfiles de pacientes podrían beneficiarse más y establecer pautas claras de uso a largo plazo (1)(3)(5). Mientras tanto, el CBD debe verse como una herramienta potencial más dentro de un abordaje integral de la enfermedad, que incluya tratamiento farmacológico, rehabilitación física, apoyo psicológico y hábitos de vida saludables.

Para obtener información más detallada sobre la evidencia disponible, consulta el estudio completo y habla con tu equipo médico antes de tomar cualquier decisión.

Fuentes

1. The Effects of Cannabis and Cannabinoids on Motor Function in Multiple Sclerosis – Thorsten Rudroff, Jacob J. Sosnoff – Frontiers in Neurology – https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fneur.2018.00183/full

2. Use of complementary and alternative medicine by patients with multiple sclerosis: A review – Irene L. Grossman et al. – Multiple Sclerosis and Related Disorders – https://www.msard-journal.com/article/S2211-0348(18)30037-7/fulltext

3. Cannabidiol as a potential treatment for neurological disorders – María A. Franco, Javier Fernández-Ruiz – CNS Drugs – https://link.springer.com/article/10.1007/s40263-018-0544-4

4. Nabiximols (THC/CBD oromucosal spray): an overview of its clinical use in multiple sclerosis – Paul A. Rog – Therapeutic Advances in Neurological Disorders – https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/1756285617745934

5. An Update on Safety and Side Effects of Cannabidiol: A Review of Clinical Data and Relevant Animal Studies – Kerstin Iffland, Franjo Grotenhermen – Cannabis and Cannabinoid Research – https://www.liebertpub.com/doi/10.1089/can.2016.0034

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