¿Qué es la higiene del sueño?

Leila WehrhahnActualizado:

En resumen:

El artículo explica qué es la higiene del sueño y por qué es clave para la salud física y mental. Recomienda horarios regulares, dormitorio oscuro, tranquilo y fresco, y reservar la cama solo para dormir e intimidad. Advierte sobre los efectos de la mala higiene (cansancio, menor rendimiento y más riesgo de enfermedades crónicas). Aconseja limitar cafeína, alcohol y pantallas por la noche, incorporar rutinas relajantes y ejercicio diurno, y buscar ayuda profesional si los problemas persisten o se sospechan trastornos del sueño específicos.

Un buen sueño es un componente esencial de nuestra salud y bienestar. Para fomentar un sueño reparador, una correcta higiene del sueño es indispensable. La higiene del sueño abarca varios hábitos y factores ambientales que influyen positivamente en la calidad del sueño. En este artículo, usted aprenderá lo que significa la higiene del sueño, cómo puede mejorar sus hábitos de sueño y qué errores debe evitar para dormir mejor.

Dormir bien no solo significa “dormir muchas horas”, sino también disfrutar de un sueño profundo y continuo que permita al cuerpo y a la mente recuperarse. Una mala noche puede afectar el estado de ánimo, la concentración y la capacidad de tomar decisiones al día siguiente (1). Por eso, adquirir hábitos saludables a la hora de dormir es una inversión directa en su salud física y mental.

Además, cada persona tiene necesidades de sueño ligeramente diferentes. Mientras que algunos se sienten descansados con 7 horas, otros necesitan 8 o incluso 9 horas para rendir bien. Lo importante es escuchar a su cuerpo, identificar el número de horas con las que se despierta realmente descansado y tratar de mantenerlo de forma regular.

La higiene del sueño también tiene un impacto a largo plazo. Dormir de manera deficiente durante semanas o meses se asocia con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, aumento de peso, alteraciones del estado de ánimo y problemas de memoria (2). Una rutina nocturna constante puede ayudar a prevenir estas consecuencias.

Por último, mejorar la higiene del sueño no siempre requiere cambios radicales. A menudo, pequeños ajustes en el horario, el entorno del dormitorio o las actividades previas a acostarse pueden marcar una gran diferencia en la facilidad para conciliar el sueño y en la sensación de descanso al despertar.

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¿Qué es la higiene del sueño?

La higiene del sueño se refiere a comportamientos y circunstancias que contribuyen a un buen y saludable sueño. Esto incluye, entre otras cosas, horarios de sueño regulares, un entorno de sueño agradable y la eliminación de factores perturbadores antes de acostarse. Una buena higiene del sueño ayuda a establecer un ritmo de vigilia y sueño estable y a evitar trastornos del sueño. Al prestar atención a una higiene del sueño constante, puede mejorar considerablemente la calidad de su sueño y comenzar el día más descansado.

📋 En resumen

La higiene del sueño es el conjunto de hábitos y condiciones que facilitan un sueño profundo, continuo y reparador.

Elementos de una buena higiene del sueño

Para una buena higiene del sueño debe prestar atención a algunas cosas fundamentales. Esto incluye acostarse y levantarse a la misma hora todos los días, incluso los fines de semana. Mantener un horario estable ayuda a regular el reloj interno (ritmo circadiano) y facilita quedarse dormido y despertarse a la misma hora sin alarma (3).

Su dormitorio debe ser oscuro, tranquilo y fresco, ya que estas son las condiciones ideales para un sueño reparador. Una temperatura moderada, buena ventilación y la reducción de ruidos externos favorecen las fases de sueño profundo. También puede ser útil reservar la cama exclusivamente para dormir y para la intimidad: evite ver la televisión o trabajar en la cama para que su cerebro solo asocie la cama con el sueño y la relajación.

Del mismo modo, establecer una rutina relajante antes de dormir (leer, estiramientos suaves, respiración profunda o una ducha templada) indica al cuerpo que se acerca la hora de descansar. Si tiene dificultades para relajarse, podrían ser útiles los productos de CBD como ayuda para dormir, siempre que se utilicen de forma responsable y, en caso de duda, bajo el consejo de un profesional de la salud.

📋 En resumen

Para una buena higiene del sueño, mantenga horarios regulares, cree un dormitorio cómodo y use la cama solo para dormir y relajarse.

¿Qué es una mala higiene del sueño?

Una mala higiene del sueño puede manifestarse a través de diversos hábitos y circunstancias que afectan negativamente el sueño. Esto incluye horarios de sueño irregulares, pasar demasiado tiempo frente a pantallas antes de acostarse y consumir cafeína o alcohol por la noche. Saltarse la rutina y trasnochar frecuentemente desajusta el reloj biológico, lo que puede dificultar tanto conciliar el sueño como levantarse por la mañana.

Un entorno de sueño inquieto o incómodo también puede afectar significativamente la calidad del sueño. Un colchón en mal estado, demasiada luz, ruido constante o una temperatura excesiva hacen que el cuerpo no logre relajarse por completo. Despertarse frecuentemente por la noche o permanecer despierto durante mucho tiempo antes de dormir son signos típicos de que la higiene del sueño debe mejorarse.

Impacto de la mala higiene del sueño en la salud

Una mala higiene del sueño puede provocar varios problemas de salud. Los trastornos del sueño, como el insomnio o un sueño inquieto, pueden ser el resultado y a menudo tienen efectos de gran alcance en el bienestar y el rendimiento. Las personas con mala higiene del sueño tienden a sentirse cansadas y desconcentradas durante el día, lo que afecta la productividad, el estado de ánimo y aumenta el riesgo de accidentes en el trabajo o al conducir (4).

A largo plazo, la falta de sueño reparador también puede debilitar el sistema inmunológico y aumentar el riesgo de enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2, la hipertensión arterial, la obesidad y ciertos trastornos del estado de ánimo, como la depresión o la ansiedad (2)(5). Además, el sueño insuficiente se ha relacionado con un mayor riesgo de problemas cardiovasculares, como infartos y accidentes cerebrovasculares.

Puede encontrar más información sobre cómo se relacionan la mala higiene del sueño y el sueño perturbado en este artículo sobre problemas con el sueño REM.

📋 En resumen

Una mala higiene del sueño aumenta el cansancio diurno, reduce el rendimiento y, a largo plazo, incrementa el riesgo de problemas físicos y emocionales.

¿Cómo mejorar la higiene del sueño?

Existen muchas formas sencillas de mejorar la higiene del sueño y aumentar la calidad del sueño. Una de las medidas más efectivas es establecer una rutina nocturna relajante. Esto incluye actividades como leer, tomar un baño caliente o hacer ejercicios de estiramiento ligeros que preparen al cuerpo para el sueño. Mantener un horario para “desconectarse” (por ejemplo, a partir de una hora fija por la tarde) ayuda a reducir el ritmo del día y facilita la transición al descanso.

Evite las comidas pesadas y las bebidas con cafeína por la noche para no sobrecargar la digestión y no perturbar el sueño. Las cenas ligeras, ricas en verduras, proteínas magras y carbohidratos complejos, suelen tolerarse mejor a la hora de dormir. Otro aspecto importante es la reducción del estrés mediante técnicas como la meditación, ejercicios de respiración, yoga suave o escribir un diario, que pueden ayudar a calmar la mente y relajar el cuerpo antes de ir a la cama (6).

También es recomendable mantener cierta exposición a la luz natural durante el día (salir a caminar o abrir las persianas por la mañana), ya que esto ayuda a regular el ritmo circadiano y favorece un sueño más profundo por la noche. De igual forma, hacer ejercicio de forma regular, especialmente durante la mañana o primeras horas de la tarde, contribuye a dormir mejor; simplemente evite entrenamientos muy intensos justo antes de acostarse.

Optimización del entorno de sueño

Un entorno amigable para el sueño juega un papel esencial en la higiene del sueño. Su dormitorio debe ser oscuro, tranquilo y fresco, con una temperatura entre 16 y 18 grados Celsius, que se considera ideal para el sueño (7). Use cortinas opacas para eliminar las fuentes de luz y utilice tapones para los oídos o una máquina de ruido blanco para minimizar los ruidos molestos. Mantener el dormitorio ordenado y libre de distracciones visuales también puede favorecer una sensación de calma.

La elección del colchón y las almohadas adecuados también puede contribuir significativamente a dormir de forma más cómoda y tranquila. Invierta en un equipo de sueño que se adapte a sus necesidades y preferencias personales para crear las mejores condiciones posibles para un sueño reparador. Asimismo, procure limitar la presencia de dispositivos electrónicos en el dormitorio para reducir las interrupciones y asociar este espacio exclusivamente con el descanso.

📋 En resumen

Mejorar la higiene del sueño implica crear una rutina relajante, cuidar la alimentación nocturna y optimizar el dormitorio para que sea oscuro, silencioso y cómodo.

Errores comunes en la higiene del sueño y cómo evitarlos

Evitar la cafeína y el alcohol por la noche

La cafeína y el alcohol son dos de los factores perturbadores más comunes para una buena higiene del sueño. Mientras que la cafeína es un estimulante conocido que aumenta la alerta y puede retrasar el sueño, el alcohol también puede afectar negativamente el sueño al alterar la estructura del sueño y causar despertares frecuentes (8). Aunque el alcohol pueda dar la sensación de inducir somnolencia al principio, reduce la calidad del sueño profundo y aumenta el número de microdespertares durante la noche.

Por lo tanto, es recomendable evitar las bebidas con cafeína como el café, el té o la cola por la tarde y por la noche. Asimismo, no debe utilizar el alcohol como ayuda para dormir, ya que en realidad empeora la calidad del sueño. Opte por bebidas amigables para el sueño como tés relajantes, infusiones sin cafeína o leche caliente, que pueden integrarse fácilmente en un ritual nocturno calmante.

El uso correcto de pantallas y tecnología

Las pantallas y los dispositivos electrónicos como smartphones, tabletas o televisores emiten luz azul, que inhibe la producción de melatonina, una hormona que induce el sueño. Esto puede dificultar considerablemente quedarse dormido, especialmente si se utilizan justo antes de acostarse (9). Además, el contenido estimulante (redes sociales, noticias, videojuegos) mantiene el cerebro en estado de alerta.

Para minimizar los efectos negativos de las pantallas, debe evitar el uso de dispositivos electrónicos al menos una hora antes de acostarse. Alternativamente, puede utilizar filtros de luz azul o activar el modo nocturno de su dispositivo, aunque estas medidas no sustituyen por completo el descanso visual. En lugar de mirar pantallas, aproveche el tiempo para realizar actividades relajantes que calmen la mente y preparen el cuerpo para el sueño, como leer un libro en papel, practicar respiraciones profundas o escuchar música tranquila.

📋 En resumen

Limite la cafeína, el alcohol y el uso de pantallas por la noche, y sustituya estos hábitos por bebidas relajantes y actividades calmantes.

Cuándo es necesaria la ayuda profesional

Problemas de sueño a pesar de una buena higiene del sueño

Si a pesar de una buena higiene del sueño sigue teniendo problemas para dormir, puede ser útil buscar apoyo profesional. Un médico o especialista en sueño puede ayudarle a identificar las causas de sus problemas de sueño y recomendar medidas específicas para mejorar su sueño. Esto puede incluir desde ajustes en la rutina y el entorno, hasta terapias como la terapia cognitivo-conductual para el insomnio (TCC-I), considerada tratamiento de primera elección para el insomnio crónico (10).

Especialmente en casos de trastornos del sueño como insomnio persistente, apnea del sueño o síndrome de piernas inquietas, es aconsejable una asesoría experta para encontrar soluciones a largo plazo y mejorar la calidad del sueño. También debería consultarse a un profesional si los problemas de sueño se acompañan de síntomas de ansiedad, depresión, ronquidos intensos o pausas de respiración observadas por la pareja durante la noche.

Higiene del sueño en trastornos de sueño específicos

Para personas con trastornos de sueño específicos, existen recomendaciones adicionales para adaptar la higiene del sueño. En el caso del insomnio, por ejemplo, puede ser útil mantener un horario fijo para acostarse y utilizar técnicas de relajación para apoyar el proceso de quedarse dormido, así como evitar permanecer demasiado tiempo en la cama despierto. En algunos casos, puede recomendarse levantarse y realizar una actividad tranquila en otra habitación hasta que vuelva la somnolencia (10).

En la apnea del sueño, es importante prestar atención a una posición saludable al dormir, mantener un peso corporal adecuado e integrar posibles ayudas respiratorias, como una mascarilla CPAP, en la rutina nocturna. Para más información y consejos sobre la higiene del sueño en diferentes trastornos del sueño, puede ser valiosa una visita a un médico del sueño o una asesoría especializada en sueño, donde se evaluarán sus hábitos de forma individualizada.

Conclusión

Una buena higiene del sueño es crucial para un sueño reparador y saludable. Al optimizar sus hábitos de sueño y crear un entorno amigable para el sueño, puede mejorar considerablemente la calidad de su descanso nocturno. Preste atención a horarios de sueño regulares, evite factores perturbadores como la cafeína, el alcohol y las pantallas, y utilice técnicas de relajación para facilitar la transición al sueño.

Si sus problemas de sueño persisten a pesar de una buena higiene del sueño, no dude en buscar ayuda profesional para descartar trastornos específicos y recibir un plan de tratamiento adaptado. Con las medidas adecuadas y un poco de paciencia, puede mejorar de manera sostenible la calidad de su sueño, proteger su salud a largo plazo y comenzar el día más descansado y con más energía.

Fuentes

  1. Sleep and Health – Centers for Disease Control and Prevention – CDC – https://www.cdc.gov/sleep/about_sleep/sleep_and_health.html
  2. Sleep and Chronic Disease – National Heart, Lung, and Blood Institute – NIH – https://www.nhlbi.nih.gov/health/sleep-deprivation
  3. Healthy Sleep Tips – Sleep Foundation – Sleep Foundation – https://www.sleepfoundation.org/sleep-hygiene/healthy-sleep-tips
  4. Drowsy Driving: Asleep at the Wheel – National Highway Traffic Safety Administration – NHTSA – https://www.nhtsa.gov/risky-driving/drowsy-driving
  5. Insufficient Sleep and Obesity – Harvard T.H. Chan School of Public Health – Harvard T.H. Chan – https://www.hsph.harvard.edu/obesity-prevention-source/obesity-causes/sleep-and-obesity/
  6. Relaxation Techniques for Health – National Center for Complementary and Integrative Health – NIH – https://www.nccih.nih.gov/health/relaxation-techniques-for-health
  7. What’s the Best Temperature for Sleep? – Sleep Foundation – Sleep Foundation – https://www.sleepfoundation.org/bedroom-environment/best-temperature-for-sleep
  8. Alcohol and Sleep – Sleep Foundation – Sleep Foundation – https://www.sleepfoundation.org/nutrition/alcohol-and-sleep
  9. Blue Light Has a Dark Side – Harvard Health Publishing – Harvard Health – https://www.health.harvard.edu/staying-healthy/blue-light-has-a-dark-side
  10. Cognitive Behavioral Therapy for Insomnia (CBT-I) – Mayo Clinic – Mayo Clinic – https://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/insomnia/in-depth/insomnia-treatment/art-20046677

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