Liderado por Long Chi Nguyen y Marsha Rich Rosner, este estudio, realizado por un equipo de investigadores, explora el potencial del cannabidiol (CBD) para inhibir la replicación del SARS-CoV-2, el virus responsable de la COVID-19. La investigación se llevó a cabo en la Universidad de Chicago y se publicó en la revista Science Advances en enero de 2022 (1).
El cannabidiol es uno de los principales compuestos no psicoactivos de la planta de cannabis y, a diferencia del THC, no produce efectos euforizantes ni altera la percepción. En los últimos años se ha estudiado por su posible efecto antiinflamatorio, ansiolítico y anticonvulsivante, lo que ha despertado interés en su potencial uso terapéutico en distintas patologías (2).
En el contexto de la pandemia, los investigadores se plantearon si el CBD podría ayudar a reducir la replicación del SARS-CoV-2 o modular la respuesta inflamatoria asociada a la infección. El objetivo no fue sustituir las vacunas ni los tratamientos aprobados, sino explorar nuevas herramientas complementarias frente al virus.
Este trabajo se centra en la capacidad del CBD de interferir con etapas clave del ciclo replicativo del virus una vez que ha entrado en las células, así como en su impacto sobre la expresión de genes del huésped relacionados con la infección. Es importante subrayar que se trata de una investigación preclínica, realizada principalmente en modelos celulares.
Por tanto, aunque los resultados son interesantes, no implican que el consumo de productos comerciales con CBD pueda prevenir o curar la COVID-19. Cualquier posible aplicación clínica deberá ser evaluada mediante ensayos controlados y con formulaciones farmacéuticas estandarizadas.
[[product_cta:aceite-cbd-5]]¿Qué Descubrieron los Investigadores?
- El CBD, un compuesto presente en la planta de cannabis, puede prevenir e inhibir la infección por SARS-CoV-2 en modelos celulares, reduciendo la replicación viral y la expresión de proteínas del virus (1).
- El CBD actúa después de que el virus ha ingresado al huésped, inhibiendo la expresión de genes virales y revirtiendo muchos efectos del SARS-CoV-2 en la transcripción de genes del huésped, en especial aquellos relacionados con procesos inflamatorios y de respuesta al estrés celular (1).
- El metabolito del CBD, 7-OH-CBD, también mostró una potente actividad antiviral en las pruebas in vitro, lo que refuerza la hipótesis de que los productos derivados del metabolismo del CBD podrían contribuir al efecto observado (1).
- En modelos animales y datos retrospectivos observacionales en humanos, los autores encontraron señales preliminares que sugieren una menor tasa de positividad a SARS-CoV-2 entre usuarios de ciertas formulaciones de CBD prescritas, aunque estos resultados requieren confirmación con estudios clínicos robustos (1).
El estudio sugiere que el CBD y su metabolito 7-OH-CBD podrían reducir la replicación del SARS-CoV-2 y modular la respuesta celular al virus en modelos de laboratorio.
¿Cómo Realizaron la Investigación?
La investigación se llevó a cabo in vitro utilizando principalmente células de carcinoma de pulmón humano y otros tipos celulares susceptibles a la infección por SARS-CoV-2. Las células fueron tratadas con distintas concentraciones de CBD antes y después de ser infectadas con el SARS-CoV-2, para evaluar en qué fase del ciclo viral el compuesto resultaba más efectivo (1).
Después del tratamiento, los investigadores monitorearon las células para la expresión de la proteína de pico viral y el título viral, es decir, la cantidad de partículas virales capaces de infectar nuevas células. Observaron que el CBD reducía significativamente estos parámetros en comparación con los controles no tratados.
El estudio también incluyó el uso de secuenciación de ARN para analizar los efectos del CBD en la expresión génica celular. Gracias a esta técnica, pudieron identificar qué rutas de señalización y qué genes del huésped se veían modulados por el CBD durante la infección, con especial atención a aquellos implicados en inflamación, respuesta inmune innata y estrés celular (1,3).
Además, se evaluó el efecto del principal metabolito del CBD, el 7-OH-CBD, que se genera tras el metabolismo hepático y es relevante para entender qué podría ocurrir en un organismo vivo. Este metabolito mostró también una potente actividad antiviral en las mismas condiciones experimentales.
El estudio utilizó células humanas infectadas en laboratorio, midió la carga viral y la expresión de genes, y comprobó que tanto el CBD como su metabolito 7-OH-CBD reducían la replicación del virus.
¿Qué Significaría Esto para el Futuro?
Los hallazgos de este estudio sugieren que el CBD podría utilizarse en el futuro como un agente preventivo o complementario para la infección temprana por SARS-CoV-2, en combinación con terapias ya aprobadas. En teoría, podría ayudar a limitar la replicación viral en las primeras fases de la enfermedad y a modular ciertas respuestas inflamatorias asociadas a la infección (1,4).
No obstante, los autores insisten en que esto no significa que cualquier aceite o producto de CBD disponible en el mercado sea útil frente a la COVID-19. Las formulaciones utilizadas en el estudio tienen una pureza, dosis y vía de administración controladas, muy diferentes a las de muchos productos comerciales. Asimismo, la posible interacción con otros medicamentos, la seguridad a altas dosis y la efectividad real en pacientes con distintos grados de gravedad aún deben establecerse (2,4).
En un escenario ideal, si futuros ensayos clínicos confirman estos resultados, el CBD podría formar parte de estrategias preventivas o terapéuticas en grupos de riesgo específicos, siempre bajo supervisión médica. También podría abrir la puerta a desarrollar nuevos fármacos inspirados en su estructura que actúen sobre dianas similares.
Si los resultados se confirman en humanos, el CBD podría convertirse en una herramienta complementaria contra la COVID-19, pero aún no existe evidencia suficiente para recomendar su uso clínico específico.
¿Cuáles son las Limitaciones de este Estudio?
Aunque el estudio presenta resultados prometedores, es importante tener en cuenta que la investigación se realizó in vitro, no en seres humanos. Esto significa que los efectos observados se dan en condiciones de laboratorio muy controladas, que no reproducen toda la complejidad de un organismo vivo ni de la enfermedad en pacientes reales (1,5).
Además, las concentraciones de CBD utilizadas en las células pueden no corresponderse exactamente con las que se alcanzan en sangre y tejidos tras la administración oral o sublingual en humanos. Factores como la absorción, el metabolismo, la distribución en el organismo y la eliminación pueden modificar sustancialmente el efecto observado en la práctica clínica (2,5).
Los estudios observacionales en humanos citados por los autores tienen también sus propias limitaciones: posibles sesgos de selección, falta de control de variables de confusión (edad, comorbilidades, otros tratamientos, estilo de vida, etc.) y ausencia de aleatorización. Por ello, no permiten establecer una relación causal directa entre el uso de CBD y una menor tasa de infección o una mejor evolución clínica.
Los resultados proceden principalmente de laboratorio y datos observacionales, por lo que todavía no se puede asegurar que el CBD tenga el mismo efecto en pacientes reales.
Uso Responsable y Precauciones
Es fundamental recalcar que, a día de hoy, el CBD no está aprobado como tratamiento específico para la COVID-19. Las agencias reguladoras recomiendan basarse en las vacunas, las medidas de prevención (mascarilla, higiene de manos, ventilación) y los tratamientos antivirales y antiinflamatorios con evidencia clínica sólida como principales herramientas frente al SARS-CoV-2 (4,6).
El consumo de productos de CBD sin supervisión médica puede no solo ser ineficaz, sino también conllevar riesgos potenciales, especialmente en personas que toman otros medicamentos que se metabolizan por las mismas vías hepáticas. El CBD puede interactuar con anticoagulantes, antiepilépticos y otros fármacos, modificando sus niveles en sangre y aumentando el riesgo de efectos adversos (2,6).
Por este motivo, antes de incorporar CBD como complemento, es recomendable consultar con un profesional sanitario, especialmente si se padecen enfermedades crónicas, se toman varios medicamentos o se está embarazada o en período de lactancia. Ningún suplemento debe utilizarse como sustituto de un tratamiento médico prescrito ni de las recomendaciones oficiales de salud pública.
El CBD no sustituye vacunas ni tratamientos aprobados, puede interactuar con otros fármacos y siempre debe usarse, en caso de emplearse, bajo criterio y supervisión médica.
Conclusión
Este estudio destaca el potencial del CBD como agente preventivo contra la infección por SARS-CoV-2 en modelos celulares y su capacidad para modular tanto la replicación viral como la respuesta del huésped. Sin embargo, se necesita más investigación para comprender completamente su eficacia y seguridad en los seres humanos y para definir dosis, formulaciones y escenarios clínicos concretos.
Hasta que existan ensayos clínicos controlados que confirmen estos hallazgos, el CBD debe considerarse únicamente como un candidato de investigación y no como una terapia establecida contra la COVID-19. La mejor protección sigue siendo la combinación de vacunación, medidas de prevención y la consulta con profesionales sanitarios ante cualquier síntoma o duda.
Para más detalles, lee el estudio completo aquí.
Fuentes
- Inhibition of SARS-CoV-2 replication by cannabidiol in vitro – Nguyen LC et al. – Science Advances – https://www.science.org/doi/10.1126/sciadv.abi6110
- An Update on Safety and Side Effects of Cannabidiol: A Review of Clinical Data and Relevant Animal Studies – Iffland K, Grotenhermen F – Cannabis and Cannabinoid Research – https://www.liebertpub.com/doi/10.1089/can.2016.0034
- RNA-seq in the Era of Single Cell and Spatial Transcriptomics – Stark R, Grzelak M, Hadfield J – Nature Reviews Genetics – https://www.nature.com/articles/s41576-019-0150-2
- Therapeutic management of COVID-19 in adults – NIH COVID-19 Treatment Guidelines Panel – National Institutes of Health – https://www.covid19treatmentguidelines.nih.gov
- Translating preclinical results to human studies: Challenges and opportunities – Bailey AM – ILAR Journal – https://academic.oup.com/ilarjournal/article/51/3/218/657691
- Cannabidiol (CBD) – U.S. Food and Drug Administration – FDA – https://www.fda.gov/news-events/public-health-focus/cannabidiol-cbd-what-we-know-and-what-we-dont

