¿Por qué mi perro tiembla?
David ReichActualizado:En resumen:
El temblor en perros puede ser una respuesta normal al frío, la emoción o el cansancio, pero también indicar dolor, enfermedad viral, intoxicación, problemas neurológicos, vejez, ansiedad, miedo o náuseas. Observar cuándo tiembla, cuánto dura y qué otros síntomas presenta es clave para orientar el diagnóstico. Si hay vómitos, diarrea, fiebre, apatía, convulsiones o cambios de conducta, se requiere atención veterinaria urgente. Nunca hay que automedicar y siempre debe distinguirse el temblor de una posible convulsión. Este contenido es solo informativo y no sustituye la valoración profesional.
Resumen:
Aunque existen muchísimas razones por las que un perro tiembla, es fundamental prestar mucha atención a los síntomas y al comportamiento de tu mascota. Observar en qué momentos se producen los temblores, cuánto duran y con qué otros signos se acompañan puede ayudar al veterinario a encontrar la causa más rápido.
Si los temblores van acompañados de vómitos, diarrea, decaimiento y fiebre alta, podría tratarse de una enfermedad vírica, una intoxicación u otro problema médico grave que requiere atención urgente. Ponte en contacto con tu veterinario cuanto antes y no automediques a tu cachorro, ya que muchos fármacos humanos son tóxicos para los perros (1).
No obstante, puede haber razones más complejas por las que tu perro tiembla: desde dolor físico, frío, problemas neurológicos y enfermedades crónicas, hasta causas emocionales como miedo, estrés o trastornos de comportamiento.
En este artículo repasamos las causas más frecuentes por las que un perro tiembla, qué síntomas deben preocuparte y cuándo es imprescindible acudir al veterinario.
Recuerda que este texto es meramente informativo y nunca sustituye el diagnóstico profesional. Si tienes dudas, la mejor opción es siempre consultar con tu veterinario de confianza.

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¿Por qué mi perro tiembla? – Causas comunes y tratamiento
Es probable que hayas notado que tu perro tiembla al jugar, cuando lo bañas, tras un paseo bajo la lluvia o mientras duerme. En muchos casos se trata de una respuesta normal del organismo, pero el temblor involuntario en los perros también puede ser signo de un problema más serio que no conviene ignorar.
No existe una respuesta definitiva a por qué tiemblan los perros: puede ser por causas inofensivas, como la emoción o el frío, o por motivos más serios, como dolor, intoxicación, alteraciones neurológicas o trastornos hormonales (2). A continuación hablaremos de algunas de estas razones y de cuándo es necesario pedir ayuda profesional.
Los temblores en perros pueden ser normales o indicar un problema médico; la clave está en observar el contexto, la duración y los síntomas que los acompañan.
Temblor causado por enfermedad o malestar físico
Tu perro siente dolor
A veces, cuando los perros experimentan dolor de espalda, abdominal o de cuello, pueden empezar a temblar. Muchas veces en estos casos existen problemas articulares subyacentes, especialmente artritis u otras enfermedades degenerativas, ya que las extremidades afectadas pueden experimentar temblores o rigidez (3).
Lo mejor es que observes el temblor y, si sientes que esto está afectando a tu perro, tomes medidas de inmediato. El dolor en los perros se hace evidente a través de síntomas como agitación, cojera, jadeo excesivo, cambios de postura para evitar el dolor o sensibilidad al tacto. Si ves que tu perro presenta estos síntomas, pierde el interés por jugar o se muestra más agresivo al manipularlo, es el momento de visitar a un veterinario para una exploración completa.
El dolor puede provocar temblores en tu perro; si notas cojera, sensibilidad al tacto o cambios de comportamiento, consulta al veterinario.
Infección viral
Aunque es relativamente poco común que los perros vacunados contraigan una infección viral grave, no es imposible. Tu perro puede contraer una enfermedad viral o un trastorno neurológico que le cause temblores, fiebre, apatía o cambios de comportamiento. Enfermedades como el moquillo canino pueden provocar temblores musculares y convulsiones en algunos casos (4).
Si tu perro tiembla debido a una infección viral o a un trastorno neurológico, es posible que notes síntomas como un temblor incontrolable durante mucho tiempo, secreción nasal u ocular, tos, falta de apetito o desorientación. Si el temblor se prolonga, se vuelve excesivo o se acompaña de otros signos de enfermedad, consulta a tu veterinario lo antes posible. Esto ayudará a prevenir complicaciones y a tratar la enfermedad de forma temprana.
Intoxicación
Muchas veces, la respuesta a «¿Por qué mi perro tiembla?» es una intoxicación. Hay muchos elementos en casa que pueden resultar perjudiciales para la salud de tu perro, como por ejemplo cigarrillos, gomas de mascar, determinados medicamentos humanos, plantas ornamentales, productos de limpieza o algunos alimentos. Si tu perro ingiere una sustancia tóxica es probable que esto se manifieste posteriormente con temblores musculares, hipersalivación, desorientación, vómitos o incluso convulsiones (5).
Evita exponer a tu perro a tóxicos como la nicotina, el chocolate, el xilitol (presente en algunos chicles y caramelos), ciertos pesticidas y anticongelantes. Hay diferentes síntomas asociados a la intoxicación como vómito, diarrea, babeo, debilidad, temblores intensos y convulsiones. Si notas que tu mascota ha estado expuesta previamente a sustancias tóxicas o sospechas que ha comido algo que no debía, habla con tu veterinario inmediatamente o con un servicio de urgencias veterinarias. Asegura siempre un entorno limpio, seguro y tranquilo para él.
La ingestión de sustancias tóxicas puede causar temblores, vómitos y convulsiones; ante la mínima sospecha de intoxicación, acude de urgencia al veterinario.
Baja temperatura
Una causa muy común por la que un perro tiembla es el frío. Al igual que los humanos, los perros pueden sentir frío cuando la temperatura ambiente es baja, están mojados o pasan mucho tiempo quietos sobre superficies frías. En estos casos, el temblor es un mecanismo natural del cuerpo para generar calor y elevar la temperatura corporal.
Si hace frío es normal que los perros, al igual que los humanos, sientan frío. Podrías jugar con él para mantenerlo activo y elevar su temperatura. Jugar es una forma de ejercitarlo y seguramente le mantendrá caliente. Otra opción es optar por ropa para perros (especialmente en razas pequeñas o de pelo corto), proporcionarle una manta o cama aislante y evitar que pase largos periodos a la intemperie. Si a pesar de estas medidas sigue temblando de forma intensa, consulta con tu veterinario para descartar otros problemas como hipotermia o enfermedades metabólicas (6).
Síndrome de temblor generalizado
El síndrome del temblor generalizado, también conocido como “síndrome del perro que tiembla”, puede ser la razón por la que tu perro tiembla. Este síndrome se describió por primera vez en perros pequeños, principalmente en cachorros blancos como el Bichón Maltés o el West Highland White Terrier. Actualmente se sabe que cualquier tipo de perro, independientemente de su tamaño o color, es propenso a padecer esta condición. La causa del síndrome aún no se ha descubierto, aunque se sospecha que podría tener un componente inmunomediado (7).
Los síntomas del síndrome del temblor generalizado pueden notarse cuando el perro tiene entre nueve meses y dos años, aunque también pueden aparecer en otras edades. Los temblores suelen afectar a todo el cuerpo, empeoran con el estrés o la excitación y mejoran durante el descanso. Afortunadamente, el síndrome puede tratarse con corticosteroides como la prednisona, siempre bajo supervisión veterinaria. Al iniciar el tratamiento, los resultados suelen ser visibles en siete días aproximadamente, aunque en algunos perros se necesitan varias semanas de medicación y controles periódicos.
Letargo
Anteriormente hemos discutido algunas de las razones que causan el temblor en perros. Sin embargo, a veces el temblor del perro podría ser el resultado de un letargo o cansancio muscular tras un ejercicio intenso, un día muy activo o una situación de estrés prolongado.
Puedes medir la temperatura del perro, y si es normal y no hay otros signos de alarma, en principio no hay razón inmediata para alarmarse. Supongamos que presenta un ligero cambio de comportamiento pero no muestra ningún síntoma de un problema grave como vómito, dolor evidente, cojera marcada, encías blancas, respiración dificultosa o abdomen hinchado. En ese caso, puedes observarlo durante unas horas, ofrecerle agua fresca y descanso.
Si notas que el temblor comenzó después de un paseo o de un esfuerzo físico intenso, pero observas que sigue comiendo, bebiendo y comportándose con normalidad, podría tratarse simplemente de letargo. Los perros también se aletargan, sobre todo si trabajan demasiado los músculos o si no están acostumbrados al ejercicio. No obstante, si ves que su comportamiento extraño continúa, los temblores aumentan o aparecen otros síntomas, lo mejor es que visites a un veterinario para descartar problemas como desequilibrios electrolíticos, hipoglucemia o lesiones musculares.
Vejez
Los perros de edad avanzada tienden a desarrollar temblores musculares en las patas, especialmente en las extremidades posteriores. A pesar de esto, no porque tu perro haya envejecido quiere decir que es normal que tiemble de manera continua o intensa. Los temblores pueden ser un signo de malestar, debilidad, dolor en las articulaciones, artrosis o enfermedades neurológicas, y debes poner atención a este síntoma en todo momento (8).
Consulta con tu veterinario si es posible realizar terapias o ejercicios para que tu perro se fortalezca, así como cambios en la dieta, suplementos articulares, fisioterapia o medicación para el dolor, que pueden ayudar a que sus temblores disminuyan y a mejorar su calidad de vida. Un chequeo geriátrico anual es muy recomendable en perros mayores.
El temblor por causas físicas puede deberse a dolor, enfermedades, intoxicaciones, frío, síndrome de temblor generalizado, cansancio o vejez, y siempre conviene valorar el estado general del perro.
Problemas psicológicos
Ansiedad
La ansiedad puede ser un problema común en muchas mascotas. Los perros ansiosos pueden estresarse cuando hay lluvias fuertes, fuegos artificiales, petardos, mudanzas, visitas al veterinario o cualquier otro tipo de ruido fuerte o situación desconocida. En estos casos es importante identificar la causa del estrés e intentar calmarlo, ofreciéndole un ambiente tranquilo en el que se sienta seguro, rutinas predecibles, enriquecimiento ambiental y, si es necesario, apoyo de un etólogo veterinario o educador canino (9).
Algunos perros manifiestan la ansiedad con temblores, jadeo, vocalizaciones, hipervigilancia, intentos de esconderse o incluso comportamientos destructivos. Para ayudarle, evita castigos, utiliza refuerzo positivo y proporciónale un lugar seguro donde pueda refugiarse (como una cama o jaula cubierta). En casos severos, el veterinario puede valorar el uso de tratamientos complementarios o farmacológicos.
Miedo
Los temblores pueden ser causados por el miedo, y a veces pueden ser tan intensos que provocan un cambio evidente en el comportamiento del perro. Tu perro podría tener miedo como consecuencia de las secuelas experimentadas tras el abandono, el maltrato, experiencias traumáticas durante la etapa de socialización o la falta de exposición controlada a estímulos nuevos. Otra razón para el temblor puede ser el miedo a separarse de su dueño (ansiedad por separación), que puede manifestarse especialmente cuando el perro se queda solo en casa (10).
Si el miedo es lo que está causando el temblor, seguro que se sentirá aliviado si le das cariño, compañía y tiempo para adaptarse. Es recomendable trabajar con un profesional del comportamiento canino que te ayude a diseñar un plan de desensibilización y contracondicionamiento, en lugar de forzarlo a enfrentarse a sus miedos de golpe.
Náuseas
Los perros también pueden tener náuseas por comer alimentos inadecuados, por comer en exceso, por moverse en coche (mareo por movimiento) o como efecto secundario tras haber consumido algún medicamento. Los casos más graves, como una afección renal subyacente, una enfermedad hepática, pancreatitis o problemas gastrointestinales, pueden provocar náuseas en los perros (11).
Los temblores pueden ser un indicio de náuseas o malestar interno. Otros síntomas asociados a las náuseas son relamerse los labios, vomitar, bostezar con frecuencia, esconderse, comer hierba y babear en exceso. El tratamiento eficaz de las náuseas depende de la causa: puede ir desde un ayuno controlado y dieta blanda hasta medicación específica o ingreso hospitalario. Es fundamental saber qué han ingerido, cuánto tiempo llevan con síntomas y proceder a contactar con su veterinario.
La ansiedad, el miedo y las náuseas también pueden provocar temblores; identificar la causa emocional o digestiva es clave para ayudar a tu perro.
Comportamiento del perro
Llamar la atención
Si eres de los que consienten a su perro cada vez que lo ves triste o temblando, seguramente él habrá aprendido que temblar es una forma de llamar tu atención. Para ganar simpatía, algunos perros incluso se ponen a temblar mientras piden comida, caricias o acceso al sofá.
Fomentar este comportamiento no es la mejor idea. Aunque es importante no ignorar nunca signos de dolor o enfermedad, cuando el veterinario ya ha descartado causas físicas graves, puedes trabajar en modificar esta conducta. Intenta cambiar esta tendencia de tu perro para que cambie su actitud: prémialo cuando esté tranquilo, ignora (en la medida de lo posible) los temblores usados como estrategia de manipulación y refuerza conductas alternativas, como sentarse o tumbarse relajado.
Temblores por emoción
Los perros son conocidos por ser animales muy animados, incluso muchos de ellos van corriendo a ver a su dueño cada que regresa a casa. En muchos casos esta emoción se manifiesta en temblores, pequeños saltos, movimientos de cola intensos o hiperactividad. Una solución para esto es acariciarlo, pedirle que se siente y recompensar la calma, pues recibirá la atención que está buscando y es probable que esto ayude a calmarlo.
También puedes entrenar a tu perro para que se siente y esté tranquilo cuando llegas a casa o cuando espera su comida, y premiarlo con una caricia o una golosina cuando controle su emoción. De este modo aprenderá que la calma es lo que le trae cosas buenas. Sin embargo, no hay de qué preocuparse si el veterinario ha descartado problemas médicos: la mayoría de los cachorros crecen y se calman con la edad y con una buena educación.
Diferencia entre temblores y convulsiones
Hay una gran diferencia entre los escalofríos o temblores y las convulsiones. Los temblores casi siempre están causados por razones superficiales o por una contracción muscular repetitiva pero coordinada, y el perro suele mantener la conciencia. Aun así, es muy recomendable consultar a un veterinario si se considera necesario, especialmente si los episodios son frecuentes o van en aumento.
Cuando los perros convulsionan son incapaces de controlar sus movimientos, ya que el músculo se agarrota y se producen sacudidas bruscas, pérdida de conciencia o movimientos de pedaleo. También pueden perder la capacidad de reconocer su entorno durante unos minutos, orinarse o defecar de manera involuntaria y parecer desorientados después de la crisis. Si no estás seguro de que tu perro esté sufriendo una convulsión, debes acudir inmediatamente al veterinario para que pueda ser tratado por un trastorno convulsivo, evaluar posibles causas (como epilepsia, intoxicaciones o alteraciones metabólicas) y pautar el tratamiento más adecuado (12).
Los temblores son movimientos controlados con el perro consciente, mientras que en las convulsiones hay pérdida de control y, a menudo, de conciencia; ante la duda, acude de urgencia al veterinario.
Fuentes
- Pain management in dogs and cats – Lascelles BD – Veterinary Clinics of North America: Small Animal Practice – https://www.vetsmall.theclinics.com/
- Generalized tremors in dogs – Platt SR – MSD Veterinary Manual – https://www.msdvetmanual.com/
- Osteoarthritis in dogs – Johnston SA – Veterinary Clinics of North America: Small Animal Practice – https://www.vetsmall.theclinics.com/
- Canine distemper in dogs – Greene CE – Merck Veterinary Manual – https://www.merckvetmanual.com/
- Common household toxins for pets – Brutlag A – American Veterinary Medical Association – https://www.avma.org/
- Hypothermia in small animals – Drobatz K – MSD Veterinary Manual – https://www.msdvetmanual.com/
- Idiopathic generalized tremor syndrome in dogs – Chrisman CL – Clinician’s Brief – https://www.cliniciansbrief.com/
- Geriatric screening tests for dogs – Fortney WD – WSAVA – https://www.wsava.org/
- Anxiety and phobias in dogs – Sherman BL – MSD Veterinary Manual – https://www.msdvetmanual.com/
- Separation anxiety in dogs – Overall KL – Journal of Veterinary Behavior – https://www.journalvetbehavior.com/
- Nausea and vomiting in small animals – Willard MD – Merck Veterinary Manual – https://www.merckvetmanual.com/
- Seizures in dogs: diagnosis and management – Podell M – Veterinary Clinics of North America: Small Animal Practice – https://www.vetsmall.theclinics.com/

