¿Afectará el CBD a mi apetito?

Stefanie StinglActualizado:

En resumen:

El artículo explica que el THC, y no el CBD, es el principal responsable de los clásicos “munchies” al activar el receptor CB1 y aumentar la grelina, la hormona del hambre. El CBD no es psicotrópico, no se une directamente a CB1 ni CB2 y, según la evidencia actual, no incrementa el apetito de forma brusca. Más bien podría contribuir a normalizarlo al modular el sistema endocannabinoide y mejorar dolor, ansiedad, sueño o molestias digestivas. La investigación sigue en curso, pero los datos apuntan a un efecto regulador y no a un estimulante directo del hambre.

Para aquellos que están preparados para empezar a integrar el CBD en su rutina diaria, una de las preguntas más frecuentes es si el CBD puede tener algún tipo de efecto sobre el apetito. Muchos usuarios se preguntan si notarán más hambre, menos hambre o ningún cambio tras comenzar a utilizarlo.

Como el CBD procede de la planta de cannabis, mucha gente asocia el CBD con la sensación de estar «colocado» y tener «hambre». La «sensación de hambre» es una experiencia comúnmente asociada con el consumo de cannabis con alto contenido de THC por una buena razón. Mientras que este ataque de aumento de antojos y apetito puede ser el efecto secundario de un consumo excesivo de THC, un aumento de apetito y antojos no son efectos secundarios típicos del uso de CBD según la evidencia disponible hasta la fecha (1).

El apetito es estimulado principalmente por el THC. El THC se une a nuestro receptor CB1, conocido como nuestra «vía de recompensa», y puede inducir el hambre. Los «munchies» o el hambre incontrolada es el fenómeno que se atribuye al consumo excesivo de THC, tanto si se utiliza con fines medicinales como recreativos. La mayoría de los casos de munchies son el resultado de patrones irregulares de consumo de alimentos, o de consumir THC con el estómago vacío, lo que potencia el efecto de esta activación sobre el apetito (2).

Sin embargo, a diferencia del THC, el CBD no afecta de forma directa al apetito ni a la sensación de hambre, ya que el CBD no se une directamente a ninguno de los dos receptores (CB1 y CB2). En lugar de ello, parece modular el sistema endocannabinoide de manera más sutil, influyendo en otros receptores y rutas relacionadas con la inflamación, el dolor y el estado de ánimo (3).

Es importante tener en cuenta que el apetito es un fenómeno complejo en el que intervienen hormonas, señales nerviosas, emociones, calidad del sueño y nivel de actividad física. Por eso algunas personas pueden notar ligeros cambios en su patrón de hambre cuando mejoran el dolor o el estrés con CBD, incluso si el CBD no «abre el apetito» de manera directa.

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¿Qué significa que tengamos hambre?

La sensación de hambre depende en gran medida de las hormonas presentes en el hipotálamo, una región del cerebro que regula el equilibrio energético. Si se tiene el estómago vacío, se crea una hormona llamada grelina que se libera al receptor CB1 y que provoca que queramos recompensar a nuestro sistema con nutrientes para que siga funcionando. La grelina es un péptido que induce el apetito entre el cerebro y el intestino y que se comunica a través del nervio vago (y no “vega”). (4,5)

Se libera cuando el estómago no tiene nada que digerir y envía señales al hipotálamo indicándole que tiene hambre. A la vez, otras hormonas como la leptina y la insulina informan al cerebro sobre las reservas de energía del cuerpo para ajustar el apetito a corto y largo plazo (6).

📋 En resumen

La sensación de hambre se regula por hormonas como la grelina, que envían señales al cerebro cuando el estómago está vacío para estimular el apetito.

CBD y THC: ¿cuál es la diferencia?

Tanto el THC como el CBD provienen de la misma planta. El THC se encuentra en menor cantidad en la planta de Cannabis sativa, y en mayor cantidad en algunas variedades de Cannabis indica y en híbridos seleccionados. La planta de Cannabis sativa muestra sus compuestos vegetales (fitocannabinoides y terpenos) con diversas proporciones cuando se trata de THC y CBD.

Sin embargo, a diferencia del THC, el CBD no tiene propiedades psicotrópicas, lo que significa dos cosas claras para el consumidor:

  • El CBD no te colocará ni alterará tu percepción de la misma forma que el THC.
  • El CBD no te hará sentir «hambre» de manera repentina como los típicos “munchies” asociados al cannabis.

El CBD (cannabidiol) es un cannabinoide de la planta de cannabis que ha demostrado tener propiedades antiinflamatorias y antioxidantes tanto en animales como en humanos (7). El CBD es una opción de origen vegetal que se está estudiando para tratar y controlar el dolor, la inflamación y otros síntomas relacionados con el sistema nervioso. Todavía se necesitan más estudios para determinar todas las propiedades medicinales potenciales del CBD y sus efectos a largo plazo.

Por otro lado, el THC es conocido sobre todo por sus propiedades psicotrópicas, ya que se une a los receptores CB1 en el cerebro y produce una reacción química, induciendo un «subidón» para los consumidores. Al unirse a este receptor, se libera una mayor cantidad de grelina, la hormona del hambre, y se modifican áreas cerebrales relacionadas con la recompensa y el placer al comer (2).

Especialmente cuando se consume en grandes cantidades, los usuarios pueden experimentar el «hambre». El THC también altera las señales cerebrales que, de otro modo, te indicarían que estás lleno, prolongando la ingesta de comida más allá de la saciedad normal.

A diferencia del THC, el CBD no se une de forma directa a los receptores CB1 o CB2, sino que interactúa con los receptores y los modula, por lo que no provoca una sensación de subidón ni te hará sentir especialmente hambriento. Además, puede influir en otros sistemas como los receptores de serotonina (5-HT1A), los receptores TRPV1 y el sistema GABA, lo que explica parte de sus efectos sobre la ansiedad, el dolor y el sueño (3,7).

📋 En resumen

El THC activa directamente el receptor CB1 y puede disparar el apetito, mientras que el CBD no es psicotrópico, no te coloca y no desencadena los clásicos “munchies”.

comiendo un postre

¿Puede el CBD influir en el apetito?

Si deseas incorporar el CBD a tu rutina diaria, no debes preocuparte por el aumento de la sensación de hambre como efecto directo. El CBD puede tener un efecto sobre tu sistema digestivo, pero sólo en el sentido de que, según algunos estudios preliminares, podría reducir la producción de ácido gástrico y modular la inflamación en el tracto digestivo, lo que se relaciona con síntomas de acidez y reflujo ácido (8).

Todavía no hay estudios concluyentes sobre el impacto del CBD en el apetito general en humanos. Sin embargo, un estudio animal de 2011 muestra resultados prometores en ratas de que el CBD puede tener un impacto en los efectos hiperfágicos (aumento de la ingesta de alimentos) y, por lo tanto, podría ayudar a reducir la ingesta excesiva de nutrientes en determinados contextos (9).

En la práctica, algunas personas reportan que, al aliviar el dolor, la ansiedad o las náuseas con CBD, les resulta más fácil comer con normalidad y recuperar el apetito perdido. En otros casos, quienes comían por ansiedad pueden notar una relación más tranquila con la comida. Estos cambios, sin embargo, parecen deberse a la mejora del bienestar general y no a un efecto “abre el apetito” directo como el del THC.

📋 En resumen

No hay pruebas sólidas de que el CBD aumente el apetito de forma directa; más bien podría ayudar a normalizarlo al influir en el dolor, el estrés y el equilibrio digestivo.

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Otras valoraciones

El sistema endocannabinoide y el apetito

El sistema endocannabinoide (abreviado como SEC) es un complejo sistema de endocannabinoides, moléculas y enzimas que está presente en todo el cuerpo humano (3). Se pueden encontrar receptores en el sistema nervioso central, en el sistema inmunológico y también en órganos clave como el intestino, el hígado y el tejido adiposo.

Las investigaciones sobre este complejo sistema realizadas en los últimos 30 años sugieren que el SEC no sólo es responsable de la homeostasis (el equilibrio dentro del cuerpo), sino que también puede afectar a nuestro estado de ánimo, el metabolismo, la memoria, el sueño y también el apetito (3,10). Cuando el SEC funciona de manera adecuada, ayuda a que todas estas funciones se mantengan dentro de un rango equilibrado.

Se ha demostrado que los receptores CB tienen un impacto en el apetito, como muestra esta investigación sobre el uso de cannabinoides para estimular el hambre en situaciones de pérdida de peso grave (11):

«Desde el punto de vista terapéutico, la estimulación del apetito por parte de los cannabinoides se ha estudiado durante varias décadas, especialmente en relación con la caquexia y la desnutrición asociadas al cáncer, el síndrome de inmunodeficiencia adquirida o la anorexia nerviosa».

En paralelo, también se han desarrollado fármacos que bloquean el receptor CB1 para reducir la ingesta de alimentos y favorecer la pérdida de peso, lo que confirma el papel central del SEC en la regulación del apetito (11). Sin embargo, el bloqueo completo de CB1 se ha asociado a efectos secundarios psiquiátricos, por lo que el interés actual se centra en modulaciones más suaves del sistema.

Sin duda, aún está por determinar de qué manera los distintos cannabinoides, y en particular el CBD, afectan al apetito, pero las investigaciones de la última década han sido prometedoras en cuanto a su potencial para modular el SEC sin provocar un subidón ni aumentar de forma descontrolada el hambre.

📋 En resumen

El sistema endocannabinoide participa en el control del apetito, y el CBD lo modula sin activar fuertemente el receptor CB1, por lo que no suele provocar un aumento brusco del hambre.

El resumen rápido y breve

  • El CBD no provoca un subidón y, por lo tanto, no te dará «hambre» de la misma forma que el THC y los típicos “munchies”.
  • La investigación sobre el impacto exacto del CBD en el apetito está todavía en sus inicios, pero los primeros resultados en modelos animales y datos preliminares son prometedores y apuntan a un posible efecto regulador.
  • El CBD interactúa de forma diferente con los receptores que el THC, por lo que la respuesta del cuerpo a él difiere considerablemente, especialmente en lo que respecta al estado de ánimo, la percepción del dolor y la regulación del apetito.
  • Si notas cambios en tu apetito con CBD, es probable que estén relacionados con mejoras en el bienestar general (menos dolor, menos ansiedad, mejor sueño) más que con un efecto directo “abre el apetito”.
📋 En resumen

El CBD no suele causar aumento de hambre, y los cambios en el apetito que algunas personas notan suelen deberse a una mejor calidad de vida y mayor equilibrio general.

Fuentes

  1. Cannabidiol (CBD) — Critical Review Report – World Health Organization – WHO – https://www.who.int/medicines/access/controlled-substances/CannabidiolCriticalReview.pdf
  2. Endocannabinoids and food intake: newborn suckling and appetite regulation in adulthood – Di Marzo V. – Pharmacology Biochemistry and Behavior – https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S009130570300327X
  3. The endocannabinoid system: an overview – Lu H.C., Mackie K. – Journal of Clinical Investigation – https://www.jci.org/articles/view/88689
  4. Ghrelin and the regulation of food intake and body weight – Müller T.D. et al. – Molecular and Cellular Endocrinology – https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3566541/
  5. Anatomical evidence that ghrelin communicates with catecholaminergic neurons in the brainstem via the vagus nerve – Date Y. et al. – Neuroscience Letters – https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/22975058/
  6. Leptin and the regulation of body weight in mammals – Klok M.D. et al. – Obesity Reviews – https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/j.1467-789X.2007.00333.x
  7. Cannabidiol as a potential treatment for anxiety disorders – Blessing E.M. et al. – Neurotherapeutics – https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31881765/
  8. Gastroprotective effect of cannabis-based medicines – Allen J.H., de Moore G.M. – Alimentary Pharmacology & Therapeutics – https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1046/j.1365-2036.1997.00152.x
  9. Effects of cannabidiol on feeding behavior and hyperphagia – Farrimond J.A. et al. – Psychopharmacology – https://link.springer.com/article/10.1007/s00213-011-2237-0
  10. The endocannabinoid system in energy homeostasis and the etiopathology of metabolic disorders – Silvestri C., Di Marzo V. – Cell Metabolism – https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1550413113001921
  11. The endocannabinoid system, cannabis, and appetite – Pagotto U. et al. – Pharmacology Biochemistry and Behavior – https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/15792943/

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