¿Qué probióticos pueden ayudar con la dermatitis atópica?
Leila WehrhahnActualizado:En resumen:
El artículo explica cómo ciertos probióticos específicos pueden ayudar como complemento en dermatitis atópica y otros eczemas, tanto por vía oral como tópica. Cepas concretas de Lactobacillus y Bifidobacterium podrían reforzar la barrera cutánea, modular la respuesta inmunitaria y equilibrar el microbioma de piel e intestino, reduciendo brotes, picor e inflamación. Subraya que los efectos son siempre dependientes de la cepa, que la evidencia aún es limitada y que los probióticos no sustituyen a los tratamientos médicos, por lo que se recomienda supervisión profesional individualizada.
Los probióticos son microorganismos vivos que, cuando se consumen en cantidades suficientes, pueden mejorar la salud de su huésped. Estas minúsculas bacterias y levaduras beneficiosas pueden tener una variedad de efectos positivos en nuestra salud, incluyendo la salud de nuestra piel. En este artículo, exploraremos qué probióticos pueden desempeñar un papel en el tratamiento de la dermatitis atópica y cómo funcionan.
En los últimos años, se ha investigado cada vez más la relación entre el intestino, el sistema inmunitario y la piel. Se ha observado que las personas con dermatitis atópica suelen presentar alteraciones tanto en la microbiota intestinal como en la microbiota cutánea, lo que abre la puerta al uso de probióticos como estrategia complementaria para mejorar los síntomas de esta enfermedad inflamatoria crónica de la piel (1).
La dermatitis atópica se manifiesta con picor intenso, sequedad, enrojecimiento y brotes recurrentes. Estos síntomas afectan de manera significativa a la calidad de vida, el sueño y el bienestar emocional, por lo que muchas personas buscan alternativas naturales o complementarias a los tratamientos tradicionales, como los corticoides tópicos o los inmunomoduladores (2).
En este contexto, los probióticos se estudian tanto en forma tópica (aplicados sobre la piel) como en forma oral (en cápsulas, polvos o alimentos fermentados). Dependiendo de la cepa utilizada, pueden modular la respuesta inmunitaria, reforzar la barrera cutánea y ayudar a restaurar un microbioma más equilibrado, lo que podría traducirse en menos brotes y menor intensidad de los síntomas (3).
Es importante tener en cuenta que los efectos de los probióticos son específicos de cepa: no todos los productos disponibles en el mercado han sido estudiados para dermatitis atópica y no todas las bacterias ejercen el mismo tipo de beneficio. Por ello, a la hora de elegir un probiótico, conviene fijarse en las cepas concretas y en la evidencia disponible.

Probióticos
Los probióticos pueden influir positivamente en la piel al modular el sistema inmunitario y el microbioma, pero sus efectos dependen siempre de la cepa específica utilizada.
¿Qué papel desempeñan los probióticos en el tratamiento de la dermatitis atópica?
Los probióticos, en particular la cepa Lactobacillus rhamnosus LB21 y Lactobacillus rhamnosus SP 1, podrían ser una opción efectiva para el tratamiento de la dermatitis atópica. Varios estudios clínicos han demostrado que la aplicación tópica de estas dos cepas de probióticos puede aliviar eficazmente la dermatitis atópica en adultos afectados, reduciendo el prurito, el enrojecimiento y la sequedad de la piel (4).
Se cree que estas cepas contribuyen a reforzar la barrera cutánea y a modular la respuesta inmunitaria local, disminuyendo la inflamación característica de la dermatitis atópica. Además, pueden ayudar a desplazar o inhibir el crecimiento de microorganismos potencialmente patógenos en la superficie de la piel, favoreciendo un microbioma más diverso y estable (5).
Algunos estudios han evaluado también el uso combinado de probióticos orales y tópicos, con el objetivo de actuar tanto desde el interior (a través del eje intestino-piel) como desde el exterior. Aunque la investigación aún es limitada y no existe un consenso definitivo, los resultados preliminares sugieren una posible reducción en la frecuencia y severidad de los brotes cuando se utilizan protocolos bien definidos y bajo supervisión médica (1)(3).
Ciertas cepas de Lactobacillus aplicadas sobre la piel pueden mejorar síntomas de dermatitis atópica al reforzar la barrera cutánea, reducir la inflamación y equilibrar el microbioma.
¿Qué probióticos son buenos para la piel?
Varios estudios han demostrado que determinadas cepas bacterianas pueden tener un efecto positivo en nuestro microbioma cutáneo. En particular, las cepas Lactobacillus acidophilus W22, W37 y W55 y Bifidobacterium bifidum W23 parecen prometedoras para fortalecer la salud de la piel (6). Estas cepas podrían contribuir a mejorar la hidratación cutánea, disminuir la descamación y favorecer una respuesta inmunitaria más equilibrada.
Además de su uso en suplementos, se está investigando la inclusión de probióticos y postbióticos (componentes derivados de bacterias beneficiosas) en fórmulas cosméticas como cremas, sérums o limpiadores suaves. Estos productos buscan apoyar el microbioma natural de la piel, ayudando a reducir la sensibilidad y la reactividad, aspectos especialmente relevantes en personas con dermatitis atópica o piel muy seca (7).
Es importante subrayar que “bueno para la piel” no significa lo mismo para todas las personas. Factores como la edad, el tipo de piel, la gravedad de la dermatitis o la presencia de otras condiciones (alergias, asma, rinitis) pueden influir en la respuesta a un probiótico concreto. Por ello, el acompañamiento de un profesional de la salud es clave para encontrar la opción más adecuada en cada caso.
Ciertas cepas de Lactobacillus y Bifidobacterium pueden favorecer un microbioma cutáneo más equilibrado y una piel más hidratada y menos reactiva.
¿Qué bacterias intestinales están ausentes en casos de dermatitis atópica?
La dermatitis atópica suele asociarse a un desequilibrio de la microbiota cutánea, con una disminución del número de Bifidobacterias y Lactobacilos benéficos para la piel. Esto permite la propagación de tipos nocivos de bacterias, como el Staphylococcus aureus, que pueden causar problemas cutáneos y empeorar los brotes (2)(8).
De forma paralela, se ha observado también que muchos pacientes con dermatitis atópica presentan una menor diversidad de bacterias beneficiosas en el intestino, especialmente Bifidobacterium y algunas especies de Lactobacillus, durante los primeros años de vida. Este desequilibrio intestinal podría favorecer una respuesta inmunitaria más propensa a la inflamación y a las reacciones alérgicas (1)(9).
La hipótesis del eje intestino-piel sugiere que, al restaurar un perfil de microbiota más saludable mediante probióticos, prebióticos (fibra que alimenta a las bacterias beneficiosas) y hábitos de vida equilibrados, se podría contribuir a reducir la inflamación sistémica y mejorar la salud de la piel a largo plazo. No obstante, los resultados pueden variar de una persona a otra y el tratamiento de la dermatitis atópica suele requerir un enfoque integral que incluya cuidados tópicos, control del estrés, hidratación adecuada y, cuando sea necesario, medicación específica (3)(9).
En la dermatitis atópica suele haber menos Lactobacilos y Bifidobacterias beneficiosos y más bacterias como Staphylococcus aureus, tanto en la piel como, en algunos casos, en el intestino.
¿Qué probióticos son recomendables para el eczema?
Los tratamientos probióticos también pueden ser útiles en enfermedades cutáneas como el eczema seborreico. Tanto la aplicación tópica (con el extracto no vivo de la bacteria Vitreoscila filiformis) como el consumo de un probiótico oral (Lactobacillus paracasei) han demostrado mejorar los síntomas en los estudios, incluida una reducción del enrojecimiento y la inflamación (7)(10).
En el caso del eczema atópico, se han estudiado diversas combinaciones de probióticos, principalmente de los géneros Lactobacillus y Bifidobacterium. Algunos ensayos clínicos indican que ciertas cepas podrían reducir la severidad del eczema y la frecuencia de los brotes, especialmente cuando se utilizan durante varios meses y se combinan con un cuidado dermatológico adecuado (4)(6). Sin embargo, los resultados no son homogéneos y todavía se necesitan más investigaciones para determinar qué cepas y dosis son las más eficaces en cada población (adultos, niños, embarazadas, etc.).
Por ello, antes de iniciar la toma de un probiótico específico para el eczema, es recomendable revisar la evidencia disponible y consultar con un dermatólogo, alergólogo o nutricionista especializado. Estos profesionales pueden valorar el tipo de eczema, los tratamientos que ya se están utilizando y posibles interacciones, y así orientar hacia un producto con cepas mejor estudiadas para este objetivo.
Algunas cepas probióticas han mostrado beneficios en distintos tipos de eczema, pero la elección debe basarse en la cepa concreta, la evidencia disponible y el consejo profesional.
Conclusión
Los probióticos pueden ser una manera efectiva de tratar y prevenir ciertas enfermedades de la piel, como la dermatitis atópica. Fomentan el equilibrio de bacterias beneficiosas en la piel y la protegen contra bacterias dañinas. Además, podrían apoyar la función de barrera cutánea y modular la respuesta inmunitaria, lo que se traduce en menos inflamación y mayor confort para la piel sensible o atópica (3)(5).
Sin embargo, es importante tener en cuenta que no todos los probióticos son iguales y que los efectos pueden variar de una cepa bacteriana a otra. La evidencia científica disponible se centra en cepas muy concretas y, en muchos casos, los resultados aún son preliminares. Por ello, los probióticos deben considerarse como un complemento y no como un sustituto de los tratamientos médicos pautados para la dermatitis atópica u otras enfermedades cutáneas.
Siempre se debe consultar con un dermatólogo o un especialista antes de empezar a tomar probióticos o de utilizar productos tópicos con microorganismos vivos o extractos bacterianos, especialmente en el caso de niños pequeños, embarazadas, personas inmunodeprimidas o con enfermedades crónicas. Un abordaje individualizado y basado en la evidencia es la mejor estrategia para aprovechar los posibles beneficios de los probióticos en la salud de la piel.
Fuentes
1. The role of gut microbiome in atopic dermatitis – Salem I. et al. – Current Opinion in Pediatrics – https://journals.lww.com/co-pediatrics
2. Atopic dermatitis – Weidinger S., Novak N. – The Lancet – https://www.thelancet.com
3. Probiotics, prebiotics, and synbiotics for the treatment and prevention of adult atopic dermatitis – Navarro-López V. et al. – Journal of the American Academy of Dermatology – https://www.jaad.org
4. Effect of probiotic Lactobacillus rhamnosus on patients with atopic dermatitis – Drago L. et al. – Clinical, Cosmetic and Investigational Dermatology – https://www.dovepress.com
5. The human skin microbiome – Byrd A.L., Belkaid Y., Segre J.A. – Nature Reviews Microbiology – https://www.nature.com
6. Clinical efficacy of probiotics in skin conditions – Knackstedt R. et al. – International Journal of Women’s Dermatology – https://www.journals.elsevier.com
7. Probiotics and prebiotics in dermatology – Knackstedt R., Fischer M., Eichenfield L.F. – Journal of the American Academy of Dermatology – https://www.jaad.org
8. Skin microbiome in atopic dermatitis – Totté J.E.E. et al. – British Journal of Dermatology – https://academic.oup.com/bjd
9. Gut microbiota and allergic diseases – Fujimura K.E., Lynch S.V. – Nature Reviews Immunology – https://www.nature.com
10. Topical nonpathogenic bacteria in the treatment of seborrheic dermatitis – Guéniche A. et al. – European Journal of Dermatology – https://www.john-libbey-eurotext.fr

